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Recortar y redimensionar una imagen paso a paso

Recortar y redimensionar son dos tareas distintas que a menudo se necesitan juntas.

Recorta para lograr la composición o proporción exacta

🔒

Fija después el ancho y el alto en píxeles

Ideal para fotos de perfil cuadradas

Funciona en el navegador, sin subir archivos

Coste
Nivel gratuito
Registro
No requerido
Procesamiento
Según la herramienta
Privacidad
Método indicado
GratisSin registroMarca blanca

Añade Redimensionador de imágenes a tu sitio web

Coloca Redimensionador de imágenes en cualquier página —entrada de blog, documentación de producto, intranet, portal escolar— con una sola línea de HTML. Tus visitantes obtienen la herramienta completa, procesada íntegramente en su navegador. Sin backend, sin subidas, sin registro.

  • Los archivos permanecen 100% en el navegador del visitante
  • Responsive: se adapta a cualquier ancho de contenedor
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Atribución amable: aparece un pequeño enlace "Powered by FixTools" en el pie del embed.

Recortar para la composición y redimensionar para el tamaño exacto

Aunque se confunden con frecuencia, recortar y redimensionar hacen cosas muy distintas y entender la diferencia te ahorra frustraciones. Recortar consiste en descartar partes de la imagen, normalmente los bordes, para quedarte solo con la zona que importa. Con ello cambias la composición y, a menudo, la proporción entre ancho y alto, pero los píxeles que conservas mantienen su nivel de detalle. Redimensionar, en cambio, toma la imagen tal cual y modifica cuántos píxeles ocupa en total, haciéndola más grande o más pequeña sin quitar nada de la escena. Lo habitual es combinar ambos pasos en este orden: primero recortas para lograr el encuadre y la proporción deseados, y después fijas las dimensiones finales para cumplir el tamaño exacto que pide el destino de la imagen.

El orden en que aplicas cada paso influye en el resultado. Recortar primero tiene sentido porque define la proporción, y esa proporción determina qué dimensiones finales son coherentes. Si necesitas una foto de perfil cuadrada, conviene recortar un cuadrado antes de fijar el tamaño; así, al escribir 400 por 400 píxeles, la imagen encaja sin deformarse. Si redimensionaras primero y recortaras después, podrías acabar descartando parte del trabajo o con una relación de aspecto que no cuadra. Recortar antes también te permite eliminar zonas de menos calidad o distracciones de los bordes, de modo que los píxeles que conservas y luego redimensionas son los mejores de la foto. Este pequeño hábito produce imágenes más limpias y adaptadas a cada plataforma en la que las publiques.

Cada destino tiene su proporción y su tamaño recomendados, y recortar te ayuda a alcanzarlos. Para una foto de perfil en LinkedIn o en un portal de empleo, la proporción es cuadrada, uno a uno, y un tamaño de 400 por 400 píxeles funciona bien. Para una publicación cuadrada de Instagram, recorta a uno a uno y redimensiona a 1080 por 1080 píxeles; para una historia vertical, la proporción es nueve a dieciséis y el tamaño de referencia, 1080 por 1920. Una foto de portada suele ser apaisada, más ancha que alta. Al recortar primero a la proporción correcta y redimensionar después, evitas las franjas negras y las imágenes aplastadas que aparecen cuando una foto no encaja en el espacio previsto por la plataforma.

Como en cualquier tarea con fotos personales, importa saber dónde acaban tus archivos. Muchos editores en línea suben la imagen a un servidor para recortarla y redimensionarla, y luego la devuelven, exponiendo tus fotos a terceros aunque sea de forma temporal. Esta herramienta funciona por completo dentro del navegador de tu dispositivo. Tanto el recorte como el ajuste de dimensiones se realizan de forma local, así que la imagen nunca se sube a la nube ni queda almacenada fuera de tu equipo. No se pide registro ni se añade marca de agua al resultado. Para retratos, capturas con datos personales o documentos escaneados que necesitas encuadrar y ajustar, trabajar en local te da la tranquilidad de que nada sale de tu ordenador o de tu móvil.

Conviene recordar un par de límites técnicos para no llevarse sorpresas. Al recortar reduces el número de píxeles disponibles, porque descartas parte de la imagen; si después intentas redimensionar ese recorte a un tamaño mayor que el que quedó, estarás ampliando, y ampliar no añade detalle real, solo estira los píxeles y suaviza los bordes. Por eso interesa partir de una foto con resolución suficiente para que, tras el recorte, todavía queden píxeles de sobra para el tamaño final que buscas. Si el original es grande, tienes mucho margen para encuadrar y luego ajustar sin perder nitidez. Si es pequeño, recorta con moderación y evita fijar dimensiones por encima de lo que el recorte permite, para que el resultado se mantenga limpio y definido.

Cómo usar esta herramienta

💡

Recorta la imagen para dejar la composición que quieres y después fija el ancho y el alto en píxeles antes de descargarla.

Cómo Funciona

Guía paso a paso para recortar y redimensionar una imagen paso a paso:

  1. 1

    Carga la imagen en la herramienta

    Abre la página en tu navegador y selecciona o arrastra la foto que quieres ajustar. El archivo se procesa dentro de tu dispositivo, sin subirse a ningún servidor, así que mantienes el control sobre él en todo momento.

  2. 2

    Recorta la parte que te interesa

    Selecciona el área que quieres conservar y elimina los bordes sobrantes. Si necesitas una proporción concreta, como un cuadrado para una foto de perfil, ajústala en este paso para que la composición quede bien encuadrada.

  3. 3

    Fija el ancho y el alto en píxeles

    Una vez recortada la imagen, escribe las dimensiones finales que necesitas, por ejemplo 400 por 400 píxeles para un avatar. Mantén la proporción del recorte para que la foto no se deforme al ajustar el tamaño.

  4. 4

    Descarga la imagen final

    Descarga la versión recortada y redimensionada, que se guarda como copia nueva sin tocar el original. Desde ahí puedes subirla a la plataforma o adjuntarla donde la necesites con el encuadre y el tamaño correctos.

Casos de uso reales

Situaciones comunes donde este enfoque marca la diferencia:

Foto de perfil para LinkedIn

Tu retrato está tomado en vertical y muestra demasiado fondo. Recortas un cuadrado centrado en la cara para lograr la proporción uno a uno y lo redimensionas a 400 por 400 píxeles, el tamaño ideal para una foto de perfil profesional.

Anuncio en una web de segunda mano

Fotografiaste un sofá pero salió parte de otra habitación en el borde. Recortas para dejar solo el mueble bien encuadrado y ajustas el ancho a 1280 píxeles, de modo que el anuncio muestre el producto limpio y cargue rápido en el portal.

Miniatura para un blog

Tienes una foto apaisada y la plantilla del blog pide una miniatura de proporción concreta. Recortas a la relación que necesita la plantilla y redimensionas a 1200 píxeles de ancho, para que la imagen encaje sin franjas ni deformaciones.

Consejos profesionales

Obtén mejores resultados con estas sugerencias de expertos:

1

Recorta antes de redimensionar

Define primero el encuadre y la proporción con el recorte, y solo después fija el ancho y el alto. Así te aseguras de que las dimensiones finales encajan con la composición y la imagen no sale deformada.

2

Recorta a la proporción del destino

Si la plataforma pide una imagen cuadrada, recorta uno a uno antes de ajustar el tamaño; si la pide apaisada, recorta más ancho que alto. Encajar la proporción evita franjas negras y recortes automáticos indeseados.

3

Parte de una foto con resolución de sobra

Recortar reduce los píxeles disponibles, así que empieza desde un original grande. Con margen suficiente puedes encuadrar y luego redimensionar al tamaño final sin necesidad de ampliar, que es lo que resta nitidez al resultado.

FAQ

Preguntas frecuentes

Recortar elimina bordes para cambiar la composición o la proporción, conservando el detalle de la zona que dejas. Redimensionar modifica cuántos píxeles ocupa toda la imagen. Lo habitual es recortar primero y redimensionar después.
Primero recorta para lograr el encuadre y la proporción, y luego fija el ancho y el alto en píxeles. Ese orden garantiza que las dimensiones finales coincidan con la composición y la imagen no se deforme al ajustarla.
Sí. Puedes recortar un cuadrado uno a uno, ideal para fotos de perfil, y después redimensionar a 400 por 400 píxeles. Recortar a la proporción correcta evita que la imagen aparezca aplastada al ajustar el tamaño.
No. Tanto el recorte como el redimensionado se realizan dentro del navegador de tu dispositivo. La imagen nunca se sube a la nube ni queda almacenada fuera de tu equipo, y no se solicita ningún registro.
El recorte no degrada los píxeles que conservas, pero sí reduce cuántos quedan disponibles. Si luego redimensionas ese recorte a un tamaño mayor del que tiene, estarás ampliando, y ampliar sí resta nitidez a la imagen.
Puedes, pero no es aconsejable. Ampliar un recorte por encima de sus píxeles reales no añade detalle y solo suaviza los bordes. Para conservar nitidez, parte de un original grande y evita fijar tamaños superiores al recorte.
No. Solo modifica el encuadre y las dimensiones en píxeles. Un JPG seguirá siendo JPG y un PNG seguirá siendo PNG tras recortar y redimensionar, con la misma naturaleza pero con otra composición y otro tamaño.

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